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Última actualización: 25/05/2020

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¿Quieres empezar a cuidar de tu alimentación, pero no sabes cómo? ¿Te preguntas cuál es “la mejor dieta”? No busques más, has llegado al lugar adecuado. Muchas veces, la información más importante para nosotros está escondida “a simple vista”. Y es que la alimentación típica de España, Italia y Grecia es considerada por algunos como la “campeona” de las dietas.

La dieta mediterránea es mucho más que un simple programa de adelgazamiento. Este estilo de vida puede ayudarte a envejecer saludablemente y a prevenir enfermedades tan terribles como la diabetes. En este artículo de Guía de Suplementos, examinaremos esta fantástica opción para tu día a día y te desvelaremos todos sus secretos. ¡No te lo pierdas!

Dra. Anabel Rodríguez

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Lo más importante

  • La dieta mediterránea es un estilo de vida típico de los países del sur de Europa en el que se prioriza la alimentación saludable, el ejercicio y la vida en comunidad.
  • Esta dieta ha demostrado reducir la frecuencia de aparición de enfermedades cardiovasculares, diabetes y ciertos tipos de tumores.
  • Si quieres que tu adaptación a la dieta mediterránea sea exitosa, deberás diseñar un menú semanal, recurrir al consumo local y estar atento a los productos más económicos. Combínala con ejercicio físico y una vida social plena para sacarle el máximo partido.

La dieta mediterránea y el mercado online: nuestras recomendaciones

¿Quieres disfrutar de los beneficios de la dieta mediterránea, pero no sabes por dónde empezar? Los productos que te ofrecemos en las siguientes líneas pueden ayudarte a sacarle el máximo beneficio a esta dieta. ¡Échales un vistazo, no te defraudarán!

Vitamina D GloryFeel, la mejor según su relación calidad-precio

La dieta mediterránea proporciona una alimentación saludable y completa. Sin embargo, si se limita el consumo de lácteos o se evita la exposición solar, podríamos arriesgarnos a sufrir una carencia de vitamina D.

Este suplemento de GloryFeel contiene 1000 Unidades Internacionales de vitamina D por cápsula y es utilizado por más de 1000 compradores para prevenir o tratar la carencia de este nutriente. Recomendamos utilizarlo bajo supervisión médica.

Omega3 GloryFeel, las cápsulas más económicas

Uno de los puntos fuertes de la dieta mediterránea es su elevado contenido en ácidos grasos omega 3, unas moléculas con actividad antinflamatoria beneficiosa para la salud cardiovascular.

Si no podemos adoptar la dieta mediterránea, pero queremos disfrutar de sus ventajas, podemos incluir estas cápsulas de GloryFeel en nuestra dieta. Los compradores se muestran entusiasmados con este artículo, que contiene 400 cápsulas por un módico precio.

Resveratrol WeightWorld, un suplemento antioxidante de alta gama

La dieta mediterránea tiene un potente efecto antioxidante gracias a ciertas moléculas presentes en el aceite de oliva y en las frutas.

Este suplemento con resveratrol procedente de la uva podría “imitar” el poder antioxidante del estilo de vida mediterráneo en aquellas personas que no sigan la dieta. Ha cumplido con las expectativas de decenas de compradores. Recomendamos consultar con un experto para evitar interacciones farmacológicas.

“Salud a ciencia cierta”, el libro favorito de los compradores online 

¿Qué mejor que aprender acerca de la dieta mediterránea de la mano de uno de los mejores expertos en nutrición? El doctor Miguel Ángel Martínez-González es uno de los impulsores de PREDIMED, uno de los estudios más influyentes sobre dieta mediterránea.

Las personas que han adquirido “Salud a ciencia cierta” se deshacen en elogios hacia el libro. En un lenguaje simple pero preciso, esta “joya” desvela todos los secretos de la dieta mediterránea.

GPISEN Smart, la báscula digital más vendida

En la dieta mediterránea, los alimentos se dividen en raciones diarias o semanales. Una báscula puede ayudarnos a precisar mejor estas raciones, estimando el peso aproximado de cada uno de los ingredientes de nuestros platos.

Esta báscula digital es capaz de “restar” el peso del recipiente al de los alimentos para realizar mediciones aún más exactas. También es capaz de pesar agua o leche. Los compradores se muestran encantados con su precisión.

Lo que debes saber sobre la dieta mediterránea

La dieta mediterránea es considerada por algunas fuentes como “la mejor dieta del mundo”. Y es que este estilo de alimentación ancestral prioriza el consumo de alimentos antioxidantes y antinflamatorios que podrían ejercer un efecto protector frente a enfermedades como la diabetes o el infarto de miocardio.

La dieta mediterránea es característica de los países del sur de Europa, como España, Italia o Grecia.
(Fuente: Foodandmore: 109220204/ 123rf.com)

¿Qué es la dieta mediterránea?

La dieta mediterránea es un estilo de alimentación saludable típico de los países bañados por el Mar Mediterráneo (Grecia, Italia y España, entre otros). Esta dieta prioriza el consumo de alimentos frescos provenientes de la agricultura, la pesca o la avicultura local y reduce al mínimo la ingesta de productos procesados (comida rápida y bollería) y carne roja.

Pero, ¡esto no es todo! La dieta mediterránea no es un simple régimen alimenticio que prohíba o recomiende ciertos productos. Este patrón de consumo viene ligado a una serie de hábitos saludables, como el ejercicio diario, el descanso nocturno adecuado y una vida social activa. Antes que un régimen, la dieta mediterránea es un estilo de vida (1).

¿Cuáles son los beneficios de la dieta mediterránea?

¡El consumo de alimentos antinflamatorios y antioxidantes de la dieta mediterránea nos aportará numerosos beneficios! En la siguiente lista puedes ver las principales ventajas que los expertos asocian con este estilo de vida:

  1. Mejor salud cardiovascular: Los grupos de población que siguen la dieta mediterránea sufren menos ataques al corazón y accidentes cerebrovasculares en comparación con otros individuos. Y es que la dieta mediterránea induce a una disminución del colesterol “malo” (LDL), un aumento del colesterol “bueno” (HDL) y un mejor control de la hipertensión arterial (2, 3).
  2. Protección frente a una herencia “desgraciada”: Muchas enfermedades que repercuten en nuestra salud cardiovascular aparecen en relación a genes “traidores” que pasan de padres a hijos. En estos casos, la combinación de dieta mediterránea y una asistencia médica adecuada podría retrasar la aparición de la enfermedad o hacer sus síntomas más llevaderos (4, 5).
  3. Menor incidencia de tumores: El cáncer es una enfermedad compleja y que depende de cientos de factores. Aun así, los expertos han podido encontrar una relación prometedora entre la dieta mediterránea y el riesgo de padecer ciertos tumores. Y es que el cáncer de mama, el de colon y el de próstata parecen afectar menos a los seguidores de este estilo de vida (6).
  4. Protección frente a enfermedades degenerativas: La dieta mediterránea se asocia con un mejor rendimiento intelectual en los ancianos. Este estilo de vida también podría disminuir el riesgo de padecer enfermedades que producen un deterioro del sistema nervioso, como el Parkinson o el Alzheimer (7, 8, 9).
  5. Reducción del riesgo de padecer diabetes tipo 2: Las personas que siguen la dieta mediterránea podrían tener una probabilidad de padecer diabetes tipo 2 hasta un 23 % menor, según algunos estudios. Además, si esta enfermedad ya ha hecho acto de presencia, adoptar la dieta mediterránea sería capaz de mejorar su control, estabilizando los niveles de azúcar en sangre (10).
  6. Huesos, músculos y articulaciones más saludables: Actualmente se está estudiando la relación entre la dieta mediterránea y el mantenimiento del bienestar de huesos, músculos y articulaciones. Este estilo de vida podría ser protector frente a la osteoporosis, la artritis y la pérdida de masa muscular en las mujeres mayores (11, 12, 13).
  7. Prevención de la anemia: A pesar de contener poca carne roja, el aporte extra de pescado y legumbres podría ayudar a elevar las reservas de hierro y a evitar las consecuencias de su déficit (anemia). ¡Recuerda combinar las legumbres con alimentos ricos en vitamina C para absorber mejor el hierro de las mismas (14)!

Como puedes ver, adoptar este estilo de vida puede ayudarte a mantenerte sano a lo largo de los años, protegiéndote frente a las enfermedades más típicas entre los individuos mayores. La única crítica a este estilo de vida proviene de la USDA (Departamento de Agricultura de los Estados Unidos), que considera a la dieta mediterránea baja en calcio y vitamina D (15).

Ventajas
  • Preservación de la salud cardiovascular.
  • Menor incidencia de Parkinson y Alzheimer.
  • Menor incidencia de diabetes.
  • Efecto protector frente a ciertos tipos de cáncer.
  • Posible protección frente a la anemia.
  • Menor incidencia de osteoporosis, artritis y desgaste muscular.
  • Alta en fibra (bienestar intestinal)
Desventajas
  • Aporte de calcio bajo

    (Criterios USDA)*.

  • Aporte de vitamina D bajo

    (Criterios USDA)*.

*Expertos españoles consideran que el aporte de vitamina D y calcio puede ser adecuado en la dieta mediterránea (equilibrada) (16).

¿Es realmente efectiva la dieta mediterránea?

¡Todos los datos apuntan a que sí! Esta dieta se ha probado durante años en miles de voluntarios, observando un beneficio claro para la salud de los seguidores de la dieta mediterránea. El estudio más prestigioso que apoya las virtudes de este estilo de vida es el conocido como PREDIMED (Prevención con Dieta Mediterránea) (3).

Este estudio siguió durante casi cinco años a 7447 españoles de ambos sexos con alta probabilidad de padecer un evento cardiovascular (como un ataque al corazón) en el futuro próximo. Se crearon grupos de voluntarios que ajustaron su alimentación a las pautas de la dieta mediterránea y un grupo “control” (dieta baja en grasas no mediterránea).

Aunque la duración prevista de PREDIMED era de seis años, los expertos decidieron finalizar el estudio antes de lo esperado. El grupo “dieta mediterránea” sufrió menos ictus, infartos de miocardio y disminuyó su mortalidad en comparación al grupo “bajo en grasas”. ¡Unos resultados contundentes que obligaban a detener el estudio y a publicar los hallazgos cuanto antes!

PREDIMED también tiene sus detractores. La mayoría de críticas se centran en los aspectos más técnicos de este estudio (elección de los participantes). Afortunadamente, otros ensayos independientes (4, 6, 7, 10) han sido capaces de confirmar los beneficios de la dieta mediterránea. Actualmente, este estilo de vida es recomendado por la mayoría de los sanitarios españoles.

El aceite de oliva es rico en moléculas antioxidantes (polifenoles).
(Fuente: Nitr: 23576558/ 123rf.com)

¿Cuáles son los alimentos básicos de la dieta mediterránea?

La dieta mediterránea se basa en la ingesta de productos vegetales (fruta y verdura fresca), granos integrales y frutos secos. Además, se complementa con pescado en abundancia y en menor medida, con carnes bajas en grasa (preferiblemente de ave). El consumo de carne roja y la bollería se limitará al máximo.

Los alimentos más emblemáticos de esta dieta son el aceite de oliva y los frutos secos (nueces, almendras y cacahuetes, entre otros). Estos productos son grandes fuentes de grasas saludables que deben complementarse con el consumo de abundante frutas y verdura (ricas en fibra y en compuestos antioxidantes como los polifenoles).

Los carbohidratos formarán una parte indispensable de nuestros platos. De estos nutrientes obtendremos hasta el 50 % de las calorías de nuestra dieta. El pan, el arroz o la pasta pueden, por lo tanto, acompañar todas nuestras comidas. No obstante, debemos asegurarnos de elegir productos integrales o lo menos refinados posible.

A diferencia de otros patrones de alimentación, la dieta mediterránea no renuncia al consumo de grasa. Lo que sí hace es limitar al máximo la ingesta de carne roja, fritos y bollería, productos ricos en grasas saturadas (generalmente relacionadas con el aumento de peso y con una elevación del colesterol “malo” o LDL) (16).

Alimentos Ejemplos Recomendaciones para la ingesta
Aceite de oliva Preferiblemente “virgen” o “virgen extra”. 40 mililitros (3 cucharadas) diarias.

Utilizar como aceite principal para cocinar y aliñar.

Pan, arroz y pasta Preferiblemente carbohidratos complejos procedentes de harina integral y artesanales. 4-6 raciones diarias.

(Una ración equivale a 3 rebanadas de pan u 80 gramos de arroz o pasta).

Fruta Granadas, uvas, naranjas, manzanas. Preferiblemente fruta de temporada y de comercio local. 3 o más raciones diarias.

(Una ración equivale a 200 gramos de fruta).

Verdura Brécol, col, remolacha, espinacas.

Preferiblemente verdura de temporada y de comercio local.

2 o más raciones diarias.

(Una ración equivale a 200 gramos de verdura).

Lácteos Leches (de vaca, cabra u oveja), queso y yogur. 2-4 raciones diarias.

(Una ración equivale a 1 vaso de leche, 2 vasitos de yogur o 3 lonchas de queso).

Frutos secos Nueces, almendras, cacahuetes, anacardos. 3-7 raciones semanales.

(Una ración equivale a 20 gramos de frutos secos)

Pescado y marisco Lubina, sardina, jurel, pulpo.

Preferiblemente procedente de pesca sostenible y local.

3-4 raciones semanales.

(Una ración equivale a 150 gramos de pescado o marisco)

Huevos Huevo de gallina, huevo de pato, huevo de codorniz. 3-4 raciones semanales.

(Una ración equivale a 1-2 huevos, según tamaño).

Carne de ave* Carne de pollo, carne de pavo. 3-4 raciones semanales.

(Una ración equivale a 125 gramos de pollo o pavo).

Legumbres Judía (frijol), garbanzo, lenteja, alubia. 2-4 raciones semanales.

(Una ración equivale a 80 gramos de legumbres).

Carne roja Carne de cerdo y carne de ternera. Consumo ocasional y preferiblemente de cortes sin grasa.
    Productos procesados Productos de charcutería, dulces, galletas, comida “rápida”, refrescos y helados. Consumo ocasional y excepcional.

*La carne de conejo también se considera una carne magra que puede tomarse en lugar de la carne de ave, respetando las ingestas recomendadas.

¿El vino forma parte de la dieta mediterránea?

Tradicionalmente, el vino ha formado parte de la dieta mediterránea. Esta bebida es rica en polifenoles, otorgándole una posible acción antioxidante. Sin embargo, en los años más recientes, los médicos y nutricionistas han dejado de recomendar su consumo, limitándose a indicar que se tome vino “con moderación y acompañado de comida”.

¿Por qué? No debemos olvidar que el vino contiene alcohol, una sustancia potencialmente adictiva. El consumo irresponsable de alcohol puede tener nefastas consecuencias para nuestra salud, nuestra vida familiar y nuestra actividad laboral. Por este motivo, los expertos en salud han preferido poner dos importantes límites a la ingesta de vino (17):

  • El vino es de consumo exclusivo de los adultos sanos. Los menores de edad y las personas con patologías graves no pueden tomar bebidas alcohólicas. Del mismo modo, las mujeres embarazadas o que están dando el pecho deben evitar el alcohol por sus efectos dañinos sobre la salud de sus hijos.
  • Si se consume vino, que sea con moderación. Esta bebida solo debería tomarse acompañando las comidas principales. Se beberá de forma limitada (no más de 1-2 vasos de vino al día).

Las embarazadas y los niños pueden beneficiarse de la dieta mediterránea.
(Fuente: Choreograph: 37554648/ 123rf.com)

¿Puedo adelgazar con la dieta mediterránea?

Aunque el objetivo primario de la dieta mediterránea no es la pérdida de peso (3), renunciar a la bollería, los fritos y los refrescos puede hacer que perdamos peso “casi sin darnos cuenta”. De este modo, se ha observado que este estilo de vida puede hacer que adelgacemos una media de 2 kilos en 6 meses, dependiendo de nuestro peso inicial (18).

Si buscamos resultados más drásticos, será recomendable que combinemos la alimentación de la dieta mediterránea con restricción calórica y ejercicio. ¡Limitar las calorías que comemos y aumentar nuestro gasto de energía mediante la actividad física puede hacer que nuestra pérdida de peso se duplique!

Además, será más probable que nos beneficiemos de una pérdida de peso si mantenemos este estilo de vida durante más de seis meses (18). En cualquier caso, recuerda que debes consultar cualquier plan de adelgazamiento con tu médico, especialmente si deseas perder mucho peso (10 o más kilos) o si sufres de cualquier trastorno físico o psicológico.

La dieta mediterránea también pauta ejercicio físico, descanso adecuado y actividades sociales.
(Fuente: Maridav: 123633541/ 123rf.com)

¿Puedo seguir una dieta mediterránea sin gluten o sin lactosa?

Si eres celíaco o alérgico a la lactosa, no tienes por qué renunciar a los beneficios de la dieta mediterránea. Puedes hacer pequeños ajustes a tu dieta (eligiendo productos sin gluten o sin lactosa) para confeccionar una alimentación tolerable para ti. Tu médico o tu nutricionista te ayudarán a implementar mejor estos cambios.

¿Y qué hay de los veganos? Lo cierto es que la dieta mediterránea, por definición, contiene productos animales. Sin embargo, puedes “adaptarla” y eliminar la carne y los lácteos, sustituyéndolos por legumbres o derivados de la soja. Consulta con un sanitario la necesidad de tomar suplementos para evitar posibles carencias (calcio, vitamina D y vitamina B12).

¿Los niños y las embarazadas pueden seguir la dieta mediterránea?

¡Toda la familia puede apuntarse a la dieta mediterránea! No sería justo dejar de lado a los miembros más queridos de nuestra familia, ¿verdad? De hecho, varios estudios han comprobado que la dieta mediterránea puede ayudar al desarrollo de los niños y adolescentes, evitando al mismo tiempo la obesidad y la desnutrición.

Algo parecido ocurre con las embarazadas, en las que la dieta mediterránea podría mejorar la salud de madre e hijo. Una alimentación saludable durante la gestación puede afectar al futuro niño, protegiéndole frente a condiciones tan problemáticas como la obesidad infantil o la diabetes. Por supuesto, las embarazadas y los menores deberán adaptar su dieta ligeramente (16):

  • Abstención total de cualquier tipo de bebida alcohólica.
  • Seguimiento gestacional (para las embarazadas) o pediátrico (para los niños) adecuado.
  • Ajuste de calorías y nutrientes para cada etapa del embarazo y del desarrollo (diseñadas por sanitario de forma personalizada para cada caso).
  • Actividad física adaptada a las etapas del embarazo y a las capacidades físicas de los más pequeños.
Rahaf Al BochiNutricionista y portavoz de la Academy of Nutrition and Dietetics (EE.UU.)

“Aunque se denomine “dieta” mediterránea, no es realmente una dieta. No te dice qué nutrientes debes o no comer. Es un estilo de vida que fomenta el consumo de todos los alimentos, dándole preferencia a los más saludables”.

Consejos para seguir la dieta mediterránea

Puedes encontrarte con algunas dificultades a la hora de aplicar la dieta mediterránea en tu día a día. Por ejemplo, puede resultarte difícil aumentar tu consumo de pescado y fruta fresca sin que tu bolsillo se resienta, o puede costarte evitar las dulces tentaciones de la bollería. No te preocupes, los siguientes consejos te ayudarán a superar estos contratiempos:

Diseña un menú semanal

Si quieres aumentar tus probabilidades de mantenerte fiel a la dieta mediterránea, no cuentes únicamente con tu fuerza de voluntad. Un buen plan te ayudará a evitar “tentaciones” incluso en los momentos en los que sientas más cansado o triste. Para ello, diseña un menú semanal y haz una compra de productos que se ajusten a la dieta mediterránea:

¡Y no te limites a hacer una simple lista de la compra! Es recomendable que planifiques un menú semanal (desayuno, media mañana, almuerzo, merienda y cena) al más mínimo detalle. Si no sabes qué platos se adaptan mejor a la dieta mediterránea, adquiere un libro de recetas o recurre a Internet para inspirarte.

Los alimentos integrales son una de las bases de la dieta mediterránea.
(Fuente: Hofacker: 33368354/ 123rf.com)

Apoya el negocio local

¿Sabías que la dieta mediterránea, además de ser sana, es también sostenible? Este estilo de vida protege a los agricultores y al pequeño comercio. Los vegetales más sabrosos los encontrarás en los mercados del agricultor, el mejor pan en la panadería de tu barrio y el pescado más fresco, en las lonjas de tu ciudad.

Conocer a los pequeños comerciantes de tu zona te ayudará a crear esa “comunidad” tan importante para el estilo de vida mediterráneo (y es posible que si trabas amistad con ellos, te ofrezcan ofertas especiales o te guarden el mejor género). Si no tienes tiempo para “explorar” la cocina típica de tu ciudad, recuerda que algunos vendedores también reparten a domicilio.

Introduce pequeños cambios

Si tu alimentación actual difiere mucho de las pautas de la dieta mediterránea, ¡no te preocupes! No es necesario que vacíes tu nevera. Puedes ir incluyendo alimentos saludables poco a poco, o incluso sustituyendo los productos “menos recomendables” por otros más “mediterráneos”. Observa los siguientes ejemplos:

  • Desayuno: ¿No puedes empezar el día sin un tazón de cereales azucarados o bañados en chocolate? Sustitúyelos por avena integral y dale sabor a este desayuno saludable con unos trozos de manzana o de plátano.
  • Media mañana: A la hora del café, ¡aléjate de esa máquina expendedora de chocolatinas! Es el momento de tomar tu ración de frutos secos. Un puñado de nueces, cacahuetes o anacardos mantendrán a raya el hambre y te aportarán grasas “cardiosaludables”.
  • Almuerzo: ¿Las ensaladas te resultan aburridas? ¡No con la dieta mediterránea! El sabor intenso del aceite de oliva le dará una “vuelta de tuerca” a la tradicional ensalada. Si quieres darle un toque aún más mediterráneo, prueba a hacerla con higos, rúcula y queso de cabra. ¡Toda una delicia!
  • Merienda: Evita “las chucherías” y recurre a una pieza de fruta. La granada es una fruta muy rica en moléculas antioxidantes, ¿la has probado ya?
  • Cena: ¿Qué hay mejor que un buen plato de pasta para cenar? Dale el toque saludable eligiendo pasta integral y decantándote por las salsas con base de tomate (marinara) en lugar de las ricas en nata (carbonara).

El pan, el arroz o la pasta pueden acompañar todas nuestras comidas. No obstante, debemos asegurarnos de elegir productos integrales o lo menos refinados posible. (Fuente: Bralnina: 91693617/ 123rf.com)

Adapta la dieta a tu bolsillo

En muchas páginas puedes encontrar “el precio elevado” como un “punto negativo” de la dieta mediterránea. ¡Nada más lejos de la realidad! Si planificas cuidadosamente tu compra y limitas los alimentos gourmet, esta dieta puede ser realmente económica:

  • Fruta y verdura de temporada: Los vegetales de temporada serán mucho más económicos, especialmente si son “kilómetro 0” (de cultivo local). Los cítricos y las verduras de hoja verde son alimentos invernales, mientras que el melón, la sandía y el calabacín son productos veraniegos. ¡Pregunta a tu tendero de confianza para estar al tanto de las novedades!
  • Productos congelados: ¡No nos referimos a los procesados congelados o a los alimentos preparados! Hablamos de las verduras y las frutas congeladas, una forma económica de consumir más productos vegetales sin renunciar a sus propiedades nutritivas (19). También puedes comprar pescado o pollo congelado por precio muy inferior al de los artículos frescos.
  • Legumbres para todos los gustos: ¡Las legumbres son una de las opciones más asequibles y saludables del mercado! Si no sabes prepararlas desde cero (o tu estilo de vida no te permite dedicarte a cocinarlas durante horas), puedes recurrir a las opciones envasadas, siempre y cuando controles tu ingesta de sal (algunas conservas superan la cantidad recomendada).
  • Productos a granel: Ahorrarás mucho dinero si te alejas de los productos empaquetados de las grandes superficies y compras tus legumbres, frutos secos y frutas a granel. Además, es una opción mucho más consciente con el medio ambiente que reduce el uso de plásticos.

No te olvides del ejercicio

El ejercicio es un pilar fundamental de la dieta mediterránea. Se recomienda realizar 30 minutos de actividad física a diario, adaptándola a nuestras características individuales (16). Si es posible, realiza tu ejercicio al aire libre, bajo el sol (excepto si tu médico te lo ha contraindicado). Así mantendrás tus niveles de vitamina D dentro de unos niveles saludables.

Miguel Ángel Martínez-GonzálezMédico epidemiólogo, catedrático (Universidad de Navarra) y experto en dieta mediterránea

“Hay que evitar los kebabs, las hamburgueserías o las bebidas azucaradas. Hay que evitar el riesgo”.

Recurre a tu familia y amigos

Que no te dé miedo pedir ayuda a tus seres queridos. Es mucho más fácil adaptarse a la dieta mediterránea si cuentas con el apoyo de tu familia y amigos. Invita a tu pareja a pasear bajo la luz del sol, pídeles consejo a tus padres acerca de las mejores recetas o propón a tus compañeros de piso un menú semanal mediterráneo. ¡Juntos tendréis más probabilidades de éxito!

Resumen

No hay duda de que vivimos en una época cada vez más compleja y frenética. El progreso nos ha traído un sinfín de beneficios, pero también diferentes problemas. Sobrepeso, obesidad, diabetes y problemas cardiovasculares son problemas muy actuales y que preocupan cada vez más a nuestra sociedad. ¿Es posible resolver este dilema moderno con una solución “ancestral”?

La dieta mediterránea es un estilo de vida centenario que ha demostrado ser capaz de mejorar nuestra calidad de vida. Poner nuestra alimentación, nuestra comunidad y nuestro bienestar “en el centro” puede ayudarnos a envejecer de forma saludable y a mantener a raya a todas esas enfermedades “modernas”. ¡Dale una oportunidad a la dieta mediterránea y no te arrepentirás!

¿Qué opinas de nuestro artículo sobre la dieta mediterránea? Si te ha resultado útil, por favor, deja un comentario y comparte este artículo. ¡Nos ayudarás muchísimo!

(Fuente de la imagen destacada: Naumenko: 120846565/ 123rf.com)

Referencias (19)

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3. Martínez-González M, Salas-Salvadó J, Estruch R, Corella D, Fitó M, Ros E. Benefits of the Mediterranean Diet: Insights From the PREDIMED Study. Progress in Cardiovascular Diseases [Internet]. 2015 [ 24 May 2020];58(1):50-60
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4. Jenzer H, Sadeghi-Reeves L. Nutrigenomics-Associated Impacts of Nutrients on Genes and Enzymes With Special Consideration of Aromatase. Frontiers in Nutrition [Internet]. 2020 [ 24 May 2020];7.
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Fuente

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Anabel Rodríguez Graduada en medicina
Graduada en Medicina. Mi misión: Utilizar el método científico para encontrar nuevas formas de potenciar el rendimiento deportivo e intelectual de las personas sanas. Mi público: Aquellas personas que deseen información sobre la suplementación basada en la evidencia. Mis suplementos favoritos: L-teanina y vitaminas del grupo B.
Web oficial
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Estudio científico
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