destacada
Última actualización: 13/08/2020

Nuestro método

19Productos analizados

26Horas invertidas

11Estudios evaluados

147Comentarios recaudados

No quedan dudas de que los minerales son esenciales para mantener la salud. Seguramente has oído repetidas veces que la leche es beneficiosa porque aporta calcio, que el plátano tiene mucho potasio o que debes comer carne porque es rica en hierro. Todos los nutrientes mencionados son minerales y debemos consumirlos a diario para estar sanos.

Los minerales forman parte de ciertas estructuras corporales, por ejemplo, de los huesos, y también regulan diversas funciones en nuestro organismo. ¿Quieres saber por qué los profesionales de la nutrición hacemos hincapié en la importancia de consumir alimentos ricos en minerales? Lo descubrirás a lo largo de esta guía.

100% GRATIS & EXCLUSIVO

Newsletter semanal sobre nutrición y suplementos

¡Suscríbete GRATIS a los newsletter de nuestro socio The Hidden Portal y conviértete en un experto en nutrición y suplementos! Recibirás los correos cómodamente en tu email. Esta oferta es limitada y exclusiva para los visitantes de GUIADESUPLEMENTOS.

* Puedes cancelar tu suscripción en cualquier momento con tan solo un clic.

Un servicio de

Lo más importante

  • Los minerales son micronutrientes esenciales que deben ser obtenidos de alimentos o suplementos, ya que el organismo no puede sintetizarlos por sí mismo. Los minerales cumplen funciones estructurales, regulan diversos procesos corporales y hasta forman parte de algunas hormonas.
  • Los requerimientos de cada mineral son diferentes y, según en qué cantidad se deben consumir, se clasifican en: macrominerales, microminerales y ultraoligominerales (elementos traza).
  • Para obtener suficientes minerales es fundamental tener una dieta variada, elegir técnicas culinarias que preserven el contenido de estos nutrientes y aumentar el consumo de alimentos enriquecidos. Los suplementos de minerales se recomiendan para situaciones especiales.

Los mejores suplementos de minerales del mercado: nuestras recomendaciones

Los suplementos de minerales pueden ser necesarios para tratar o prevenir carencias ante ciertas enfermedades (enfermedad de Crohn, anemia ferropénica) o durante determinadas etapas biológicas, por ejemplo, el embarazo o la menopausia. Existen muchos complementos alimenticios de minerales, aunque nuestros favoritos son los siguientes:

Los mejores comprimidos de hierro

Cada comprimido proporciona 14 mg de hierro, una dosis suficiente para cubrir los requerimientos diarios en personas adultas. No causa malestar estomacal. Libre de gluten.

Consideramos que este producto es superior a muchos otros disponibles en el mercado porque ofrece una forma de hierro de alta asimilación (bisglicinato de hierro), su relación precio-calidad es insuperable, es apto para veganos y posee certificación GMP (Buenas Prácticas de Manufactura).

El mejor suplemento de calcio para los huesos

Comprimidos de calcio, magnesio y boro. La ración de 2 comprimidos aporta 666 mg de calcio, 266 mg de magnesio y 2 mg de boro.

En nuestra opinión, este suplemento ofrece 3 minerales claves para la salud ósea, en dosis efectivas y adecuadas, sin superar la cantidad diaria recomendada (CDR) y sin que exista riesgo de toxicidad. El calcio y el magnesio forman parte de la estructura de los huesos y el boro colabora en la prevención y el tratamiento de la osteoporosis.

El mejor suplemento de magnesio para promover la función cognitiva

Cápsulas de L-treonato de magnesio, aptas para veganos y libres de gluten. Se indica tomar 3 cápsulas al día, que proporcionan 144 mg de magnesio.

Recomendamos este suplemento para mejorar distintos aspectos la función cerebral, como la memoria y el aprendizaje. El treonato de magnesio se asimila fácilmente y es capaz de aumentar la concentración de magnesio en las células cerebrales. En adultos mayores, puede prevenir la pérdida de memoria relacionada con la edad.

El mejor complemento multimineral con hierro para adultos

No products found.

Suplemento multimineral, presentado en frasco de 90 comprimidos. Se recomienda tomar 3 unidades diarias, que aportan calcio, hierro, magnesio, yodo, potasio, zinc, selenio, manganeso, cobre y cromo.

Consideramos que este producto proporciona dosis seguras de 10 minerales que con frecuencia suelen ser insuficientes en la dieta de la población adulta. Al estar quelados, los minerales se absorben en mayor proporción. Es apto para veganos y no contiene gluten, ni lácteos.

El mejor suplemento multimineral sin hierro

Complemento multimineral sin hierro, libre de gluten y adecuado para veganos. Aporta calcio, yodo, magnesio, zinc, cobre, selenio, cromo, molibdeno, manganeso, boro y vanadio.

Elegimos este producto porque proporciona minerales quelados de alta asimilación, cuenta con certificación de calidad GMP y no contiene hierro. Esto último lo hace apto para personas que no toleran los suplementos de hierro por vía oral o no pueden consumirlos, por ejemplo, en casos de talasemia.

Lo que debes saber sobre los minerales

Aunque el calcio y el hierro son los minerales más populares, existen muchos elementos más que son fundamentales para preservar la salud y el bienestar. Cada mineral participa en determinados procesos vitales y debe ser consumido en cantidades suficientes. En esta sección, ahondaremos en las funciones, las fuentes y los requerimientos de los minerales.

El sodio regula el equilibrio hídrico en el organismo. (Fuente: Allenden: 46068384/ 123rf.com)

Los minerales en la nutrición humana

Los minerales son elementos inorgánicos que solo se pueden obtener de la dieta o de suplementos, ya que el organismo no es capaz de producirlos por sí mismo. Por tal motivo, se dice que son nutrientes esenciales. Los minerales pertenecen a la categoría de micronutrientes, ya que se requieren en pequeñas cantidades y no aportan energía (calorías) (1, 2).

Los minerales se encuentran en diversos órganos, tejidos, fluidos y proteínas del cuerpo humano. El calcio es el más abundante y representa alrededor del 50 % del total mineral, mientras que el fósforo ocupa el segundo lugar y constituye el 25 %. Estos dos elementos se encuentran mayormente en huesos y dientes. El cuarto restante está formado por (1, 3):

  • Otros macrominerales (además del calcio y el fósforo): magnesio, cloro, sodio, potasio y azufre.
  • Microminerales: hierro, zinc, yodo, manganeso, flúor, boro, selenio, cobre, cromo, cobalto y molibdeno.

¿Cuáles son las funciones de los minerales para la salud?

Sabemos que el calcio forma parte del esqueleto y que el hierro es esencial para transportar el oxígeno en la sangre debido a que se encuentra en la proteína hemoglobina. No obstante, los minerales participan de muchos otros procesos que permiten la vida y el mantenimiento de una buena salud (4, 5):

  • Participan en numerosas reacciones enzimáticas, formando parte de ciertas enzimas o actuando como cofactores. El zinc, el hierro y el cobre son ejemplos de minerales vinculados con el sistema enzimático (4).
  • Constituyen elementos estructurales de huesos, dientes y músculos. El calcio, el fósforo y el magnesio son famosos por sus funciones estructurales, pero también cumplen otras tareas (3, 4, 5).
  • Son esenciales para la contracción muscular y la transmisión del impulso nervioso.
  • Forman parte de las membranas de las células (fósforo en los fosfolípidos), de ciertas proteínas (fósforo en las fosfoproteínas y hierro en la hemoglobina) y de hormonas (yodo en la tiroxina) (4, 5).
  • Regulan el balance de agua en el cuerpo, especialmente las formas iónicas del sodio, el cloro y el potasio (5).
  • Intervienen en la estructura del material genético y en la expresión de los genes (5).

El calcio es un componente de huesos y dientes. Una ingesta adecuada es necesaria para mantener la salud ósea y prevenir la osteoporosis. (Fuente: Karandaev: 44874814/ 123rf.com)

Clasificación de los minerales

En nutrición humana, los minerales se clasifican en tres grupos según sus requerimientos diarios, es decir, la cantidad que debe aportar la alimentación diaria de dicho elemento. De acuerdo a este criterio de clasificación, existen macrominerales, microminerales y ultraoligominerales (elementos traza) (1, 6).

Los macrominerales deben ser consumidos en dosis superiores a 100 mg/día, mientras que los microminerales son necesarios en cantidades menores a 100 mg/día. Por su parte, las necesidades diarias de muchos ultraoligominerales no han sido definidas, pero se estima que se requieren en dosis de microgramos (mcg o µg) (1, 6, 7).

Los macrominerales

Los macrominerales son el calcio, el fósforo, el magnesio, el cloro, el sodio, el azufre y el potasio. Como ya mencionamos, los requerimientos de estos siete minerales son elevados y superan los 100 mg diarios. En la siguiente tabla, explicamos sus funciones y dónde puedes encontrar a estos minerales (1, 4, 5, 7).

Mineral Cantidad diaria recomendada (CDR) para adultos Función Fuentes alimentarias
Calcio (Ca) Hombres: 1000 a 1200 mg/día.

Mujeres: 1000 a 1200 mg/día.

Es un componente de huesos y dientes. Una ingesta adecuada es necesaria para mantener la salud ósea y prevenir la osteoporosis.

Participa en el transporte de sustancias a través de las membranas de las células.

Disminuye el riesgo de sufrir sobrepeso u obesidad.

Interviene en la transmisión del impulso nervioso.

Es esencial para una adecuada función del músculo cardíaco.

Desempeña un papel fundamental en la coagulación de la sangre.

Lácteos: leche, yogur, queso, requesón.

Tofu.

Vegetales de hoja verde: espinacas, acelga, brócoli, col china.

Espinas pequeñas de sardina y salmón enlatados.

Almendras.

Higos desecados (deshidratados).

Semillas de sésamo y pasta de sésamo (tahini).

Fósforo (P) Hombres: 700 mg/día.

Mujeres: 700 mg/día.

Es un elemento estructural de huesos y dientes.

Forma parte del ADN (material genético).

Se encuentra en las membranas de las células como fosfolípidos.

Regula el equilibrio ácido-base (pH) en la sangre.

Es un mineral vital para las reacciones energéticas.

Carnes (ave, vacuno, cerdo).

Huevos.

Pescados y mariscos.

Lácteos (leche, yogur, queso).

Legumbres.

Frutos secos.

Cereales y panes integrales.

Magnesio (Mg) Hombres: 420 mg/día.

Mujeres: 320 mg/día.

Interviene en el desarrollo de los huesos.

Participa como cofactor en numerosas reacciones vinculadas con la obtención de energía y el metabolismo de grasas, carbohidratos y proteínas.

Es un mineral fundamental para una adecuada actividad neuromuscular.

Legumbres.

Frutos secos.

Cereales integrales.

Vegetales de hoja verde (espinacas, acelga).

Semillas.

Chocolate amargo.

Sodio (Na) Hombres: 1500 mg/día.

Mujeres: 1500 mg/día.

La dieta actual se caracteriza por aportar en promedio entre 3000 y 4500 mg/día de sodio.

Regula el equilibrio hídrico en el organismo.

Interviene en el transporte de sustancias a través de las membranas celulares.

Participa en la función nerviosa y muscular.

Sal de mesa (fina y gruesa). También se encuentra en la sal marina y en la sal del Himalaya.

Alimentos ultraprocesados (patatas fritas de bolsa, galletas saladas).

Quesos duros y semiduros.

Fiambres y embutidos.

Productos congelados (hamburguesas, medallones de pollo o pescado).

Sopas y caldos instantáneos.

Mantequilla y margarina.

Algunos vegetales, tales como remolacha, apio, espinaca.

Cloro (Cl) Hombres: 2000 a 2300 mg/día.

Mujeres: 2000 a 2300 mg/día.

Regula el equilibrio hídrico y ácido-base.

Forma parte del ácido clorhídrico del estómago, por lo que es esencial para la digestión de los alimentos.

Participa en la actividad muscular.

La sal de mesa (cloruro de sodio) es la principal fuente de cloro.

Los alimentos procesados que llevan sal también aportan cloro.

Potasio (K) Hombres: 4700 mg/día.

Mujeres: 4700 mg/día.

Junto con el sodio y el cloro, el potasio regula el equilibrio hidroelectrolítico.

Participa en la contracción muscular y en la función nerviosa.

Es necesario en cantidades suficientes para una salud cardíaca adecuada.

Frutas (el plátano es famoso por su riqueza en potasio).

Hortalizas.

Carnes (rojas y blancas).

Legumbres.

Pescados y mariscos.

Azufre (S) No se ha definido la CDR para el azufre, pero su deficiencia es muy infrecuente. Algunos autores consideran al azufre una molécula orgánica en lugar de un mineral porque forma parte de los aminoácidos azufrados (metionina y cisteína), la heparina (anticoagulante) y tres vitaminas (tiamina o B1, ácido pantoténico o B5 y biotina o B8).

Es un componente del glutatión, un poderoso antioxidante producido en nuestro cuerpo.

Carnes (vacuno y ave).

Pescados.

Crucíferas (brócoli y coliflor).

Huevos.

Legumbres.

Ajo y cebolla.

Los microminerales y los ultraoligominerales

El hierro, el zinc, el cobre y el flúor son microminerales, mientras que el yodo, el selenio, el cromo, el manganeso, el molibdeno, el cobalto y el boro pertenecen a la categoría de ultraoligominerales y se requieren en cantidades mínimas. El hierro, el zinc, el yodo y el selenio son minerales cruciales para la salud de adultos, niños y ancianos (1, 5, 7).

Mineral Cantidad diaria recomendada (CDR) para adultos Función Fuentes alimentarias
Hierro (Fe) Hombres: 8 mg/día.

Mujeres: 8 a 18 mg/día.

Permite el transporte de oxígeno desde los pulmones hasta las células de todo el cuerpo, ya que forma parte de la hemoglobina presente en los glóbulos rojos.

Forma parte de diversas enzimas que catalizan reacciones esenciales para la vida, tales como la producción de energía y la respiración celular.

Es un mineral esencial para mantener una óptima función inmune.

Participa en el desarrollo del cerebro y condiciona el rendimiento cognitivo.

Carnes (vacuno, ave, cerdo, cordero).

Vísceras (hígado, riñón, corazón).

Legumbres.

Vegetales de color verde oscuro (espinacas, acelga).

Pescados y mariscos.

Yema de huevo.

Frutos secos.

Soja y productos derivados.

Zinc (Zn) Hombres: 11 mg/día.

Mujeres: 8 mg/día.

Actúa en conjunto con numerosas enzimas en procesos relacionados con el metabolismo de grasas, proteínas y carbohidratos.

Interviene en el funcionamiento del sistema inmunitario.

Es un mineral imprescindible para la expresión genética y en el metabolismo de los ácidos nucleicos (ADN y ARN).

Protege a las células del daño oxidativo.

Participa en la función neurológica.

Mariscos (las ostras destacan por su contenido de zinc) y pescados.

Carnes (vacuno, ave, cerdo).

Hígado.

Cereales integrales.

Legumbres.

Frutos secos.

Flúor (F) Hombres: 4 mg/día.

Mujeres: 3 mg/día.

Forma parte del esmalte dental.

Previene la aparición de caries dental.

Agua potable fluorada.

Pescados y mariscos.

Té.

Cobre (Cu) Hombres: 900 mcg/día.

Mujeres: 900 mcg/día.

El cobre es un componente de muchas enzimas que participan en diversos procesos, entre ellos, la producción de colágeno y elastina.

Estimula la síntesis de melanina.

Ofrece protección antioxidante frente a los radicales libres.

Vísceras (hígado, riñón).

Mariscos.

Frutos secos.

Legumbres.

Chocolate.

Yodo (I) Hombres: 150 mcg/día.

Mujeres: 150 mcg/día.

Forma parte de las hormonas tiroideas T3 (triyodotironina) y T4 (tiroxina). Sal yodada.

Mariscos y pescados (principalmente los peces de agua salada, como el bacalao y la sardina).

Selenio (Se) Hombres: 55 mcg.

Mujeres: 55 mcg.

Actúa como antioxidante.

Potencia la actividad de la vitamina E.

Interviene en el metabolismo de las grasas.

El contenido de selenio de los alimentos, al igual que ocurre con el flúor y el yodo, depende de la presencia de dicho mineral en el agua o en el suelo del cual procede el comestible.

Carnes y vísceras.

Mariscos.

Nueces de Brasil.

Manganeso (Mn) Hombres: 2,3 mg/día.

Mujeres: 1,8 mg/día.

Es un mineral indispensable para las reacciones de obtención de energía y para el metabolismo de grasas y carbohidratos.

Participa en el crecimiento, en la reproducción y en el desarrollo del hueso.

Legumbres.

Cereales integrales.

Té.

Frutos secos.

Cromo (Cr) Hombres: 30 a 35 mcg/día.

Mujeres: 20 a 25 mcg/día.

Interviene en la actividad de la hormona insulina.

Participa en la expresión genética.

Ostras y otros mariscos.

Levadura de cerveza.

Carnes de ave y vacuno.

Hígado.

Patatas.

Granos enteros.

Cobalto (Co) No se ha definido. Forma parte de la vitamina B12 o cianocobalamina, por lo que interviene en la producción de glóbulos rojos, en la digestión y en la función nerviosa. Comparte las fuentes alimentarias con la vitamina B12: carnes, vísceras, pescados, mariscos, huevos y lácteos.
Boro (B) No se ha definido. Participa junto con diversas enzimas en reacciones metabólicas e interviene en el metabolismo del calcio, la vitamina D y el magnesio. Alimentos de origen vegetal (verduras, frutos secos, legumbres y frutas distintas a los cítricos).
Molibdeno (Mo) Hombres: 45 mcg/día.

Mujeres: 45 mcg/día.

Forma parte de enzimas que catalizan reacciones de oxidación-reducción. Lácteos.

Legumbres.

Cereales integrales.

Verduras de hoja verde oscuro.

Deficiencia de minerales en la dieta actual

El calcio, el hierro y el zinc conforman el podio de los minerales más problemáticos en la dieta actual. Las causas pueden ser alteraciones en la absorción de dichos nutrientes (por ejemplo, en la celiaquía sin tratar), una dieta monótona y pobre en alimentos frescos, o un aumento en los requerimientos de dichos nutrientes (embarazo, niñez, vejez) (1, 7).

El magnesio también es un mineral crítico, sobre todo en deportistas de alto rendimiento, junto con el calcio y el hierro. Por otra parte, durante la niñez existe un mayor riesgo de deficiencia de flúor, calcio y hierro. El yodo también es un mineral problemático, pero, gracias al uso de la sal yodada, su carencia se ha reducido (7, 8, 9, 10).

Mineral Síntomas/Enfermedades por deficiencia
Calcio Osteoporosis, que se caracteriza por la pérdida de hueso y el aumento del riesgo de fracturas.

Raquitismo u osteomalacia (si se produce junto con una deficiencia de vitamina D). Esta enfermedad se caracteriza por la mineralización defectuosa y el reblandecimiento de los huesos.

Hierro Anemia ferropénica, es decir, que los glóbulos rojos y/o la hemoglobina en la sangre se encuentran por debajo de los niveles considerados normales para el sexo y la edad de la persona.

Deterioro en la inmunidad.

Zinc Retraso de crecimiento (en niños).

Disminución del sentido del gusto (hipogeusia).

Lesiones en la piel.

Alteraciones en la cicatrización de las heridas.

Deterioro de la función inmune.

Lesiones oculares y ceguera nocturna.

Magnesio Náuseas y vómitos.

Temblores, calambres y espasmos musculares.

Irritabilidad.

Trastornos del sueño.

Yodo Problemas cognitivos (en niños).

Bocio (agrandamiento anormal de la glándula tiroides).

¿Cuáles son los beneficios de los minerales quelatados o quelados?

La quelación de los minerales con moléculas orgánicas o su unión en complejos inorgánicos, por ejemplo, calcio-fitato, es un proceso que ocurre naturalmente dentro del sistema digestivo. Sin embargo, esto suele afectar negativamente a la absorción de los minerales y provocar que una buena parte de estos elementos sea eliminada con las heces (1).

Hoy en día, la mayoría de los suplementos contienen minerales quelados (o quelatados), unidos a aminoácidos mediante un enlace covalente para facilitar la asimilación del mineral, aumentando así su biodisponibilidad. Si el mineral se administra unido a un aminoácido, se evitan interacciones perjudiciales con otros minerales o compuestos que disminuirían la absorción (11).

Consejos para obtener suficientes minerales

Para aprovechar al máximo los minerales de los alimentos, existen ciertas estrategias culinarias que pueden ayudarte y que se relacionan con la manipulación y las combinaciones de los comestibles. Dada la importancia que tienen los minerales para la salud, los siguientes consejos pueden ayudarte a obtener cantidades suficientes de estos elementos:

Lleva una dieta variada

¿Dónde se encuentran los minerales? Tras esta pregunta es imposible no mencionar una larga lista de alimentos. Debido a que cada mineral tiene sus fuentes alimentarias, la mejor manera de asegurarte una ingesta suficiente de estos nutrientes es llevar una dieta variada, con alimentos de todos los grupos y colores:

  • Lácteos (leche, quesos, yogures, requesón): aportan calcio, fósforo, cobalto y molibdeno.
  • Carnes: son ricas en hierro, zinc, fósforo, potasio, selenio, cobre y cobalto.
  • Legumbres: proporcionan fósforo, magnesio, potasio, hierro, zinc, cobre, manganeso y boro.
  • Vegetales de hoja verde oscuro: contienen hierro, calcio, magnesio y molibdeno.
  • Mariscos: ofrecen fósforo, hierro, zinc, flúor, cobre, yodo, selenio, cromo y cobalto.

Para obtener suficientes minerales es fundamental tener una dieta variada, elegir técnicas culinarias que preserven el contenido de estos nutrientes y aumentar el consumo de alimentos enriquecidos. (Fuente: Danileiko: 107873328/ 123rf.com)

Aumenta el consumo de alimentos enriquecidos y fortificados

La sal de mesa (sal común) yodada es aquella a la que se le añade yodo (yoduro sódico o potásico). Es beneficiosa para aquellas personas que no comen pescados o mariscos y quieren tener una ingesta suficiente de este mineral. No obstante, no se debe abusar de la sal porque aporta mucho sodio, un mineral que se consume en exceso y se relaciona con la hipertensión.

Por otra parte, los cereales de desayuno también suelen estar enriquecidos con minerales para aumentar su valor nutricional. El hierro y el zinc son minerales que se añaden con frecuencia a este tipo de cereales. También existen harinas y leches fortificadas con hierro, destinadas a prevenir la deficiencia de este mineral.

Considera el uso de suplementos en situaciones especiales

Si estás atravesando alguna enfermedad que afecta a la asimilación o aumenta las pérdidas de algún mineral, tu médico te indicará un suplemento adecuado para prevenir la deficiencia. También puede recomendarte un producto de este tipo si estás atravesando alguna etapa biológica que aumente los requerimientos de determinados minerales.

Los suplementos de hierro y calcio se indican con frecuencia durante el embarazo, mientras que muchas personas de la tercera edad pueden mejorar su memoria gracias a los complementos de magnesio. La mayoría de las mujeres en edad menopáusica o posmenopáusica toma suplementos de calcio para prevenir la osteoporosis.

Amy GorinDietista registrada

“El treonato de magnesio es un tipo específico de magnesio que ha demostrado producir beneficios cognitivos. Fue descubierto por investigadores del MIT (Instituto de Tecnología de Massachusetts) y puedes consumirlo en forma de suplementos. La investigación sugiere que puede ayudar a mejorar la plasticidad cerebral, lo cual puede tener efectos positivos sobre la memoria, el aprendizaje y la cognición”.

No desperdicies los minerales de tus alimentos

Cuando cocinas legumbres o vegetales de hoja verde oscura y le añades sal al agua de cocción, sus minerales, por ejemplo, el hierro, pasan al líquido. Si no empleas el agua sobrante para elaborar una sopa o caldo, no aprovecharás esos minerales. Lo mejor en estos casos es no agregar sal cuando se hierven los alimentos.

Los minerales de las semillas y los frutos secos no se aprovechan correctamente porque estos alimentos contienen «antinutrientes», sustancias que impiden la asimilación de estos elementos, especialmente del calcio, el hierro y el zinc. Si las semillas y los frutos secos se remojan en agua durante unas horas antes de su consumo, se inactivan los «antinutrientes».

El fósforo regula el equilibrio ácido-base (pH) en la sangre. (Fuente: Boiko: 52160423/ 123rf.com)

Suma facilitadores de la absorción del hierro

El hierro es un mineral crítico en numerosas etapas biológicas (embarazo, niñez, adolescencia) y su ingesta también debe ser vigilada en deportistas de alto rendimiento. Debido a que la asimilación de este mineral se ve disminuida por inhibidores llamados fitatos y oxalatos, que también afectan al calcio, es importante compensar este efecto con facilitadores del hierro.

Los facilitadores del hierro aumentan la asimilación del hierro no hemínico presente en vegetales de hoja verde, yema de huevo, legumbres y frutos secos, ya que el hierro de las carnes es de mayor asimilación. La vitamina C y el «factor carne» (añadir pequeñas cantidades de carne a la preparación) ayudan a contrarrestar a los inhibidores del hierro.

Resumen

Los minerales son nutrientes esenciales para mantener la salud. Aunque se requieren en cantidades pequeñas, estos elementos se relacionan con diversas funciones vitales, desde la síntesis de glóbulos rojos y la contracción muscular hasta el desarrollo de huesos y dientes. Se clasifican en macrominerales y microminerales de acuerdo a sus requerimientos diarios.

La deficiencia de hierro, calcio, yodo y/o zinc es frecuente y la mejor manera de prevenirla es llevar una dieta variada y, de ser necesario, tomar suplementos minerales. La suplementación con hierro se suele indicar en niños pequeños y embarazadas, mientras que en la adultez media y la tercera edad pueden ser beneficiosos los suplementos de calcio y/o magnesio.

Si te ha gustado nuestra guía sobre los minerales, compártela en tus redes sociales o déjanos un comentario.

(Fuente de la imagen destacada: Barbone: 58544580/ 123rf.com)

Referencias (11)

1. Mahan L, Escott-Stump S. Krause. Dietoterapia (Edición 12). 2008. Elsevier Masson.
Fuente

2. Drago S. Minerals. En: Galanakis C. Nutraceutical and Functional Food Components. 2017.
Fuente

3. Motulsky A et al (National Research Council [US] Committee on Diet and Health). Diet and Health: Implications for Reducing Chronic Disease Risk. 1989
Fuente

4. Miller D. Minerals. En: Damodaran S, Parkin K, Fennema O. Fennema’s Food Chemistry. 2008.
Fuente

5. O’Dell B, Sunde R. Handbook of Nutritionally Essential Mineral Elements. 1997.
Fuente

6. Gupta C, Gupta S. Sources and Deficiency Diseases of Mineral Nutrients in Human Health and Nutrition: A Review. 2014.
Fuente

7. Morris A, Mohiuddin S. Biochemistry, Nutrients. 2020.
Fuente

8. Boland M et al. The use of fluoride in infants and children. 2002.
Fuente

9. Carretero Colomer M. Déficit de yodo. Prevención y tratamiento. 2008.
Fuente

10. Williams M. Dietary Supplements and Sports Performance: Minerals. 2005.
Fuente

11. Santos S, Vinderola G, Santos L, Araujo E. Biodisponibilidad de minerales quelados y no quelados: una revisión sistemática. 2018.
Fuente

¿Por qué puedes confiar en mí?

Libro
Mahan L, Escott-Stump S. Krause. Dietoterapia (Edición 12). 2008. Elsevier Masson.
Ir a la fuente
Libro digital
Drago S. Minerals. En: Galanakis C. Nutraceutical and Functional Food Components. 2017.
Ir a la fuente
Libro digital
Motulsky A et al (National Research Council [US] Committee on Diet and Health). Diet and Health: Implications for Reducing Chronic Disease Risk. 1989
Ir a la fuente
Libro digital
Miller D. Minerals. En: Damodaran S, Parkin K, Fennema O. Fennema’s Food Chemistry. 2008.
Ir a la fuente
Libro digital
O’Dell B, Sunde R. Handbook of Nutritionally Essential Mineral Elements. 1997.
Ir a la fuente
Artículo científico
Gupta C, Gupta S. Sources and Deficiency Diseases of Mineral Nutrients in Human Health and Nutrition: A Review. 2014.
Ir a la fuente
Artículo científico
Morris A, Mohiuddin S. Biochemistry, Nutrients. 2020.
Ir a la fuente
Artículo científico
Boland M et al. The use of fluoride in infants and children. 2002.
Ir a la fuente
Artículo científico
Carretero Colomer M. Déficit de yodo. Prevención y tratamiento. 2008.
Ir a la fuente
Artículo científico
Williams M. Dietary Supplements and Sports Performance: Minerals. 2005.
Ir a la fuente
Revisión sistemática
Santos S, Vinderola G, Santos L, Araujo E. Biodisponibilidad de minerales quelados y no quelados: una revisión sistemática. 2018.
Ir a la fuente